«Oponerse a la reforma laboral también es una lucha feminista»

Por qué la reforma laboral impulsada por el gobierno no sólo amenaza derechos básicos de los trabajadores en actividad, sino que golpea con mayor fuerza a las mujeres. Desde la agrupación Mujeres con Historia, que nuclea a mujeres mayores con perspectiva feminista, anticapitalista y antipatriarcal, subrayaron que la resistencia a esta iniciativa no puede prescindir de una mirada y lucha feminista.

Liliana Louys, referente del espacio, advirtió que las trabajadoras serán las más afectadas: “Somos el hilo conductor que se corta en caso de despido. Si ya estamos precarizadas, ya ganamos menos que los varones y encima nos quitan los pocos derechos que todavía tenemos, no sólo vamos a estar en peores condiciones sino que vamos a perder toda la protección que habíamos conseguido contra la violencia laboral, el acoso en el ámbito de trabajo y demás derechos reconocidos por Argentina y los convenios internacionales”.

La reforma, según Louys, profundiza desigualdades históricas: las mujeres ya enfrentan brechas salariales, mayor informalidad y precarización. Quitar las herramientas de protección conquistadas en décadas de lucha significa retroceder en materia de igualdad y justicia social.

Jubiladas y jubilados también en riesgo

Aunque la reforma parece enfocarse en quienes están en actividad, Louys remarcó que también afecta a quienes ya se jubilaron. “Nos quieren sacar el 3% de nuestros aportes jubilatorios para financiar despidos que ahora no van a pagar las empresas. Ese dinero será manejado por grupos económicos, al estilo de las viejas AFJP”, señaló.

La referente cuestionó que mientras se argumenta que “no hay plata” para aumentar las jubilaciones, se pretende extraer recursos del escaso fondo de la ANSES, utilizado por el gobierno para compromisos financieros. “El equilibrio fiscal que se pregona no existe”, concluyó.

Una lucha feminista y colectiva

Para Mujeres con Historia, la oposición a la reforma laboral debe ser feminista porque las mujeres son quienes más pierden en un esquema que recorta derechos, precariza y privatiza la seguridad social. La defensa de las conquistas laborales y jubilatorias es inseparable de la lucha contra el patriarcado y el capitalismo que reproducen desigualdades.

La agrupación llama a construir una resistencia amplia, con perspectiva feminista, que ponga en el centro la vida digna y los derechos conquistados por generaciones de trabajadoras.